Siempre me he preguntado el por qué algunas profesiones poseen un respeto o admiración colectiva más elevado que otras, como por ejemplo las profesiones relacionadas con las ciencias con respecto a las de humanidades y estas últimas frente a las artísticas, he tratado de encontrar información por Internet acerca de las razones que fomentan dicha desigualdad y la información es nula o muy poca, lo cual hace que mi curiosidad se despierte más sobre el tema.

Sin embargo las personas que ejercemos esas profesiones que son más desconocidas o menos valoradas cometemos por desconocimiento algunos errores que fomentan el desconocimiento o el desprestigio de la profesión y que afectan a la percepción o la imagen social del colectivo profesional y yo preocupado por esta problemática en listo a continuación los 6 errores que cometemos como profesionales y que no dignifican y que por el contrario hacen mucho daño.

Ser individualista

Está claro que el valor social de las profesiones va en función de la sociedad a la que hagas parte, pero el trabajar en equipo fomenta la discusión de ideas y los propósitos colectivos que dignifican el trabajo de un profesional, compartir experiencias ayuda mucho a entender el porqué de las cosas.

Participar en concursos abiertos

Cada vez más proliferan los concursos abiertos en lo que una empresa o institución convoca a toda la población sin distinción a realizar el trabajo que le corresponde realizar a un grupo de profesionales capacitados en dicho trabajo, con un premio muchas veces ridículo y en donde el convocante de forma gratuita contempla muchas proyectos e ideas que de otra forma no la obtendría. Ejemplo de ello son los concursos de diseño.

Cobrar barato

Es decepcionante encontrar profesionales que cobran muy por debajo de los precios del mercado, dañando el mercado y posicionando precios que no se adecuan al valor objetivo de las horas de trabajo o del valor subjetivo de las ideas.

El intrusismo

No hagas lo que no te gustaría que te hicieran, sé coherente y no te encargues de trabajos que no sabes realizar desprestigiando a otros profesionales, por mucho que tu profesión se parezca a la de ellos, estoy seguro que el tiempo y el dinero invertido en su formación no compensa el intrusismo que estés cometiendo realizando un trabajo de peor calidad.

No ser coherente

El low cost, el todo gratis y el egoísmo que antepone los intereses individuales facilita el que no valoremos el trabajo de los demás, desear que te valoren requiere que seamos consecuente con nuestro discurso. Si tomas la ideas de otros si su permiso, si no pagas por imágenes copiadas de internet ni mencionas a sus autores entonces robas el trabajo y el esfuerzo de los demás, eso no desdice mucho de tu ética profesional.

No respetarte

Hay situaciones que no ameritan que vendas tus principios y/o los principios de tu profesión, vender tus servicios más barato, no exigir mejores tiempos de entrega en tus acuerdos con un cliente, pensar que trabajar más por menos dinero es una buena estrategia, no ser responsable, no mentir todo ello dependerá de tu juicio de valores, pero no lo olvides posees un responsabilidad colectiva que implica el hecho de que representes con tu trabajo la profesión de tus colegas.

Para mí dignificar la profesión a veces es elegir el camino más largo, es ser coherente y aveces es ir en contracorriente. Crea tu propia lista de valores que dignifican tu profesión y entiende el por qué muchas veces un cliente predispone que tu trabajo vale menos y no aprueba un presupuesto.

La excelencia moral es resultado del hábito. Nos volvemos justos realizando actos de justicia; templados, realizando actos de templanza; valientes, realizando actos de valentía. Aristóteles