Trabajar por cuenta propia te trae muchas satisfacciones, pero sin duda conlleva desafíos personales y profesionales que pueden tonarse una carga muy pesada de llevar al principio.

Uno de los aspectos que más cuesta llevar es la organización del tiempo: tienes que aprovechar las horas al máximo para que un cliente no se sienta desatendido y tu puedas cumplir con los encargos, es por ello que hay que crear un planning para poder distribuir las horas de trabajo en el cumplimiento de objetivos concretos y ser fiel a dichos compromisos.

Sin embargo y a pesar de organizar bien tus tiempos de trabajo, siempre hay imprevistos que requieren de tu capacidad de improvisación y lo recursivo que puedas ser para solventar dichos problemas.

Si por el contrario lo de organizar tu tiempo no es lo tuyo, no te desanimes, si pones algo de voluntad al principio y eres disciplinado pronto verás que llegarás a crear tu propio sistema de ahorro de tiempo.

En este post te doy 6 tips que me han funcionado para aprovechar mejor el tiempo.

1. Calcula: Cuando tengas que realizar un proyecto calcula el tiempo que te llevará, siempre piensa que el cliente siempre te presionará por tenerlo lo más pronto posible, pero solo tu sabes que tiempos te llevará realizar una o varias tareas; en caso de que no lo sepas calcular pregunta a un colega o profesor de profesión y si no tienes mucha experiencia en hacer ese trabajo calcula más tiempo de lo que otros tardan.

2. Pronostica: Los viernes son un espacio de tiempo que te ayudará a pronosticar tu agenda de la semana siguiente, concreta tus reuniones con las personas con las que debes reunirte y consigue que entre ambas partes se determine la fecha, la hora y el lugar del encuentro.

3. No cedas: Sólo tú te conoces y sabes que cosas pueden distraerte a la hora de lograr tu objetivo por lo tanto si sabes que las redes sociales te distraen no mires el móvil cada 5 minutos o si sabes que a un amigo le gusta conversar mucho evítalo cuando estés trabajando, divide tus horarios de trabajo y ocio y verás que tus resultados serán distintos.

4. No quedes mal: Es preferible pedirle más tiempo del calculado a tu cliente que quedar mal, argumenta siempre tu decisión de necesitar más tiempo para que no piense que ha sido un descuido tuyo hacia tu trabajo.

5. Prioriza: Si tienes poco tiempo, prioriza dentro de lo importante aquello que es urgente, eso que no puedes dejar pasar, dicha tareas deberían ir en primer orden de la mañana.

6. Hazlo visible: Pon en un tablero o pizarra las tareas del día de forma que las puedas ver siempre, destaca lo que más te urge así no te olvidarás de ellas.

Todo se trata de tener un orden mental que con constancia se va automatizando, si he organizado bien mi agenda la semana anterior sé que por las mañanas ya tengo tareas para cumplir, la agenda es una guía.

Si decides tener una agenda sabrás que lo más importante para que funcione es que conozcas tus tiempos y que cumplir lo que programes es también una cosa de disciplina y ser disciplinado no significa que tengas que frustrarte en los primeros intentos al no lograrlo, date tiempo a interiorizar nuevos hábitos y verás como todo se automatiza.