El encargo:

Diseñar una marca personal, una marca de diseño gráfico, branding, ilustración y asesoramiento en contenidos. El diseño debería apoyarse en el mundo digital y el social media además de parecer cálida y divertida.

El proceso:

Siempre he pensado que el peor cliente para un diseñador es él mismo, el proceso de reflexión sobre la identidad, el planteamiento de los objetivos y los gustos personales te pueden asaltar de improviso, ser tu propio cliente puede ser una tarea difícil ya que tratarás siempre de que cada detalle tenga un sentido, te autoexiges a veces con tanto perfeccionismo que podemos caer en la crueldad.

Empecé a construir bocetos apoyándome en primeramente en lo servicios que prestaba, luego tomé referencias fijándome en las tendencias actuales y por último seleccioné la que más refleja mi forma de diseñar, de venderme como diseñador y de presentar mis diseños.

El resultado:

Como producto de un extenso trabajo de reflexión y muchas pruebas opté por una imagen sencilla, geométrica y lineal; con una gama cromática fuerte y juguetona que refleja vanguardia, creatividad y alegría.